NIKO SHERAZADISHVILI

Campeón del Mundo en 90 Kg. Baku 2018

El espejo en el que, desde ahora, se miran todos los jóvenes judokas 

DOJO

BORN

IN

FORGED

IN

QUINO

GEORGIA

COMPETICIÓN PERFECTA

DE NIKO SHERAZADISHVILI EN -90 KG, QUE VENCIÓ AL CUBANO SILVA EN LA FINAL

NIKO YA ES LEYENDA

Una apisonadora. Como una trituradora a la que le da igual 8 que 80. De uno a uno, Sherazadishvili fue machacando a sus rivales. Primero al islandés Blondal y después al campeón de europa de este año, el ruso Mikhail Igolnikov en dieciseisavos de final.

Igolnikov ya había ganado a Niko en las semifinales del campeonato de Europa este año (donde el judoka afincado en Brunete se colgó el bronce), pero esta vez el español se tomó la revancha con un Uchi-Mata de libro. En octavos, se deshizo sin problemas del turco Ozerler y, ya en cuartos, se encontró con uno de las grandes estrellas de este mundial.

Asley González, cubano campeón del mundo en 2013 y medalla de plata en losJuegos Olímpicos de Londres 2012, volvía a un mundial con la firme intención de volver a codearse con la élite. Pero con Niko frenó en seco.

O más bien, le frenaron. Física, táctica y técnica. Todo en uno de Sherazadishvili para deshacerse del cubano con un doble wazari. Un auténtico paseo acrecentado por la lesión que posteriormente hizo que Asley González no pudiese disputar la repesca.

Y si hasta el momento estaba siendo difícil, en semifinales Niko se encontró con su bestia negra: el húngaro Krisztian Toth. Cuatro veces se habían enfrentado hasta ahora, cuatro derrotas había sufrido el español, la más dolorosa en la final del mundial junior de 2014 y la más reciente hace apenas un mes en las semifianales del Grand Prix de Budapest. Esta vez, el premio era una medalla de un mundial absoluto.

El combate tuvo dos fases, una de dominio claro español con dos penalizaciones para el húngaro, y otra de dominio para Toth que a punto estuvo de conseguir el ippon en varias ocasiones. Sin embargo, en uno de esos intentos, Toth cometió un error... y en judo no puedes cometer errores. Mal entrada de Morote Seoi Nage y contra perfecta de Niko para meterse en la final. En estado de gracia... Qué competición...

En la final, el cubano Iván Silva Morales, que ya le había ganado al español hace menos de un mes en Budapest, pero era la final de un Mundial. Un uchi mata para la historia. Era técnica de oro, cualquier traspié era fatal, pero Niko ganó como los grandes. Sin paños calientes... Vaya piña.

LA GALERÍA

Así ha sido el camino

de Nikoloz Sherazadishvili

hacia su histórico oro mundial